Mutua Madrileña ha comprado un 10% del capital de Muppy, gestora especializada en inversión y gestión residencial, a través de su vehículo Mutua Ventures y dentro de la última ronda de financiación de la compañía. La operación acompaña un plan de crecimiento con una meta concreta: alcanzar los 400 millones de euros en activos bajo gestión antes de que termine 2028.
Eso supondría duplicar su volumen actual. Hoy Muppy gestiona más de 150 millones en activos, opera más de 750 unidades y está presente en las áreas metropolitanas de Madrid, Barcelona, Valencia, Alicante y Malaga. Para la segunda mitad de 2026 prevé consolidarse en esas plazas y extenderse a nuevas ciudades españolas.
El crecimiento se apoyará en tres líneas. La primera es la captación de nuevos activos residenciales, tanto viviendas sueltas como edificios completos. La segunda, la expansión geográfica. Y la tercera es la más reveladora: el lanzamiento de un área de Wealth dirigida a grandes patrimonios interesados en invertir en edificios de viviendas para alquiler. Es decir, la gestora se coloca como intermediaria entre el capital privado y un mercado que ese capital no sabe operar por su cuenta.
Vicente Nicolás, consejero delegado de la firma, describe la entrada de la aseguradora como un respaldo estratégico y sitúa el objetivo en «seguir evolucionando como plataforma integral que conecta capital, oportunidades inmobiliarias y gestión profesional de los activos».
Fundada en 2021 como operadora inmobiliaria, Muppy ha derivado hacia un modelo end-to-end que cubre el ciclo completo del activo: desde identificar la oportunidad hasta gestionar el alquiler y, llegado el caso, desinvertir. Su salto más visible llegó en 2024, con la incorporación de 700 unidades mediante el lanzamiento de cuatro edificios en Málaga, presentados como solución para fondos y family offices que buscaban rentabilizar mejor su ladrillo.
Lo que hace interesante esta operación no es su tamaño, sino quién compra. Una aseguradora entrando en el capital de una gestora de alquiler residencial confirma que la explotación profesional de vivienda ha dejado de ser un negocio de nicho para convertirse en algo que el capital más conservador quiere tener dentro. Y explica por qué el Flexible Accommodation y el alquiler gestionado se están pareciendo cada vez más: en ambos casos el valor no está en el inmueble, sino en quien sabe operarlo, mantenerlo lleno y rendir cuentas al inversor.