Un fondo compra un hotel, lo reforma, lo convierte en otra cosa y lo vende con plusvalía. Es la operación más previsible del mercado. Lo que hace distinto al caso del Mongibello Ibiza es quién está al otro lado de la mesa: el comprador es la compañía que llevaba cuatro años operándolo.
Stoneweg y Bain Capital, que habían adquirido el activo en 2022 a través de una sociedad conjunta, lo han vendido al Grupo Ramat y a un grupo de inversores privados. El importe no se ha comunicado oficialmente; Cinco Días lo situó en 60 millones de euros. El hotel, en Santa Eulària des Riu, suma 168 habitaciones, 32 de ellas suites. CBRE asesoró la operación y Banco Sabadell estructuró la financiación.
El reposicionamiento es lo que da valor a la venta. Los fondos entraron con un activo convencional y salen con un producto de lifestyle premium construido alrededor de una idea concreta: la estética y el modo de vida de la Italia de los años sesenta y setenta. Miguel Casas, director general de Stoneweg Hospitality, resume la tesis del vendedor al hablar de la capacidad de «identificar activos con potencial» y ejecutar sobre ellos. Francisco Bello, operating partner de Bain Capital, subraya que el resultado es un hotel con «identidad propia y un posicionamiento diferencial» en el mercado balear.
La parte que no aparece en la nota de prensa la ha contado el propio comprador. Marc Rahola Matutes, consejero delegado del Grupo Ramat, ha explicado que el edificio fue el Don Carlos, primero bajo la marca Fiesta y después bajo Palladium Hotel Group, el grupo de su familia. Cuando empezó a trabajar, en 1998, era un tres estrellas de aquella cartera. La familia acabó desinvirtiendo y el hotel pasó a manos de los dos fondos, que convocaron un concurso para elegir gestor. Lo ganó Concept Hotel Group, la línea hotelera del propio Rahola, que es quien ha ejecutado la transformación. Cuatro años después, compra el inmueble. Rahola lo describe como volver a ser propietario de un activo que ya fue suyo, en su tierra.
Bajo la nueva estructura accionarial no cambia nada de puertas afuera: Concept Hotel Group sigue operando el hotel.
Conviene fijarse en el mecanismo, porque se está repitiendo. El fondo asume el capital de la reforma y sale cuando el activo está estabilizado; el operador, que es quien conoce la ocupación real, la tarifa media y el coste de explotación día a día, se queda con él. En una compra hotelera la información nunca está repartida por igual, y aquí estaba claramente del lado del comprador. Para un gestor con acceso a financiación, ganar el concurso de operación se convierte en la mejor manera de tantear una compra futura con cuatro años de datos propios en la mano.
Hay una última pieza que conecta esto con el Flexible Accommodation. Stoneweg, que sale de Ibiza, es también —junto a BentallGreenOak— la propietaria de Welco Living, la marca que lidera el stock operativo de Valdebebas con 583 unidades. El mismo capital que rota fuera de un hotel vacacional reposicionado está montando plataformas de estancia flexible en Madrid. No es casualidad: es la misma jugada aplicada a otro producto.