Veintisiete estudios de unos 23 metros cuadrados y siete apartamentos de alrededor de 40. Ese es el producto que All Iron ha construido en primera línea de la playa de Es Pujols, en Formentera, y que abrirá bajo la bandera de Autograph Collection, la marca de Marriott. Son 34 units en un edificio de obra nueva desarrollado íntegramente por la gestora, que estrena así presencia en Baleares.
La fórmula merece atención porque no es un hotel al uso. El inventario —estudios y apartamentos con cocina, pensados para estancias que se miden en días o semanas— es el del Flexible Accommodation, pero la distribución, los estándares y el reconocimiento de marca los aporta una enseña hotelera internacional. La gestión de la franquicia recae en Sabàtic Hotels&Resorts, la compañía de Ignacio Catalán y Elena Massot, especializada precisamente en operar activos turísticos asociados a marcas globales.
El nivel de servicio explica el encaje con Autograph Collection. El edificio incorpora un restaurante bajo la marca Casablu, del Grupo Bocasalina, y ofrece en zonas comunes azotea con piscina y solárium, gimnasio y spa. A eso se suman desayuno a la carta según los estándares de la enseña, servicio de habitaciones y atención tanto en la playa como a las embarcaciones fondeadas frente al establecimiento.
La operación se ha desarrollado a través de un vehículo de inversión nuevo y fuera de la socimi del grupo, un detalle que separa el riesgo vacacional del negocio urbano ya consolidado. La socimi mantiene en cartera 16 activos repartidos entre Madrid, Barcelona, Bilbao, Sevilla, Málaga, Valencia, Vitoria, Alicante y Pamplona, y cuenta entre sus principales accionistas con Ion Ion, el family office de Jon Riberas, Gassbona, de la familia Gassó, Odre 2005 y Empedrat 2015.
En el desarrollo del proyecto han participado Mipmarí Arquitectura i Disseny en el diseño arquitectónico y WIT Architects en el interiorismo, con Parrot como ejecutora, Oliva Projects al frente del project management y la dirección técnica de obra, y Roig Marí Ingenieros en la ingeniería de instalaciones.
Lo relevante de este movimiento es la dirección en la que va. Un gestor que ha crecido con apartamentos con servicios en ciudad se pone una marca hotelera internacional para saltar a la costa, y lo hace sin cambiar de producto: sigue vendiendo estudios con cocina, solo que ahora dentro del sistema de reservas y los estándares de Marriott. La lectura es que las grandes enseñas hoteleras ya no ven el Flexible Accommodation como competencia a la que ignorar, sino como inventario que quieren dentro. Para los operadores españoles del segmento, eso abre una vía de crecimiento —y plantea la pregunta de cuánto margen se cede a cambio de la bandera.