Westwind Capital ha anunciado un primer cierre de unos 200 million para Westwind European Real Estate Partners I (Werep), junto a varios vehículos paralelos. El capital llega de una base diversificada de inversores institucionales, entre ellos una compañía aseguradora europea and a family office estadounidense, además de clientes discrecionales de Asia y Norteamérica.
El cierre ha coincidido con la primera operación del fondo, que contamos la semana pasada: la compra a Merkel Capital de las residencias de estudiantes de Madrid, Valencia y Granada, con más de 1.400 plazas y la gestión en manos de Vibe Stay. Con ella, la firma eleva sus activos bajo gestión por encima de los 400 millones desde su primera captación en 2024.
El orden de los factores es lo que da interés al anuncio. Primero se firmó la compra y después se cerró el fondo que la financia, no al revés. Es una secuencia habitual en el capital value add, donde el inversor entra viendo la operación concreta en lugar de comprometer dinero a ciegas, pero dice algo del momento: el activo español sirvió de carta de presentación para levantar el vehículo.
Werep persigue precisamente eso, operaciones value add y oportunistas en residencial en alquiler y alojamiento para estudiantes, en Europa continental y Reino Unido. Antes de lanzarlo, Westwind había completado dos vehículos de build to rent en Londres. Hoy reparte su atención entre Reino Unido, Irlanda, Francia, España y Alemania, y dentro del living mira también el micro living y el Coliving. Invierte con capital flexible, en equity y en deuda estructurada.
Daniel Gorzawski, fundador y consejero delegado, apunta a la ventana de entrada: «La confianza de nuestros clientes refuerza nuestra convicción de que el entorno actual del mercado presenta una oportunidad atractiva para adquirir activos de alta calidad a precios de entrada sólidos, al tiempo que nos beneficiamos de una oferta estructuralmente limitada y de una demanda a largo plazo». La compañía sostiene que España sigue ofreciendo condiciones favorables por la escasez de alojamiento especializado y por el crecimiento de la demanda nacional e internacional. En la operación le han asesorado CMS, EY, PwC, DLC y Arcadis.
Vale la pena mirar el circuito completo, porque es el mismo dinero dando vueltas. Merkel vendió toda su cartera de residencias en tres operaciones y menos de un año, superó los 320 millones y ya prepara un tercer fondo de 250 millones para levantar otras 3.500 camas. Westwind compra esos edificios y, con ellos en cartera, capta 200 millones para seguir comprando. Uno sale del activo terminado para volver al solar; el otro entra en el activo terminado porque no quiere el solar. Cada cual asume el riesgo que sabe gestionar.
Lo que conviene retener es qué tipo de dinero ha entrado. Una aseguradora europea en un fondo de residencias de estudiantes españolas no es capital oportunista de paso: es el perfil que llega cuando un producto deja de considerarse alternativo. Que además lo haga en un vehículo declaradamente value add, y no en uno de rentas estabilizadas, marca dónde se sitúa hoy el segmento: ya inspira confianza suficiente para atraer a un inversor conservador, pero todavía paga la prima de riesgo de un mercado joven.