Aliseda y la promotora asturiana Edicenter han cerrado la compra del solar de La Gruta, en la zona oeste de Oviedo, para desarrollar La Reserva Living Oviedo: 123 viviendas repartidas en dos torres sobre una parcela de 4.860 metros cuadrados con una edificabilidad sobre rasante cercana a los 10.900. La comercialización irá por Excent, la plataforma de obra nueva de Aliseda.
El dato que conviene leer dos veces no es el número de pisos, sino cómo se van a usar. El complejo combinará las características de la vivienda tradicional con fórmulas más flexibles en el mismo edificio, con zonas comunes, equipamientos y servicios asociados. No es un activo de Flexible Accommodation levantado como tal, sino una promoción residencial que incorpora ese formato como una de sus piezas.
Esa hibridación es el movimiento de fondo. Durante dos años, el producto con servicios se ha construido en edificios enteros y con un operador detrás; aquí aparece dentro de una promoción convencional destinada en buena parte a la venta, que es una forma de repartir el riesgo: si el tramo flexible no funciona, el resto del edificio sigue siendo vivienda vendible. La contrapartida es operativa, y no es menor: un inmueble con dos regímenes de uso convive con dos clientes, dos contratos y, según la comunidad autónoma, dos marcos normativos.
La ubicación sigue el patrón que venimos documentando. La parcela está a pocos minutos del campus universitario, con el centro y los principales barrios residenciales a mano, el mismo anclaje a un generador de demanda estable que explicaba la residencia de Resa junto al Campus de Álava o el complejo de Argis pegado al recinto audiovisual de Tres Cantos. Y llega a Asturias, fuera del circuito habitual: el estudio presentado en Vitur Forum Madrid situaba en la capital el 85% del capital captado este año por el segmento.
Las cifras de edificabilidad dan además una pista del producto. Repartir 10.900 metros cuadrados sobre rasante entre 123 viviendas sale a unos 88 metros por unidad antes de descontar zonas comunes y circulaciones, de modo que lo que se está proyectando es vivienda de tamaño convencional y no el estudio compacto típico de los edificios de estancia media.
For Fernando López, director comercial de Aliseda, la operación ilustra el papel de la compañía como «socio estratégico para promotores e inversores» por su capacidad de identificar activos con recorrido urbanístico. La firma, que dirige Eduard Mendiluce, gestiona una cartera de más de 1.500 millones de euros en oficinas, industrial, logístico, comercial, hotelero y alternativos, y dice haber originado 2.700 millones en oportunidades off-market en los últimos nueve meses con más de 170 clientes.
Queda la pregunta que la operación no responde todavía: cuántas de esas 123 viviendas serán flexibles y quién las va a operar. De eso depende que esto sea una promoción con servicios o la entrada del formato en una plaza nueva.