Los terrenos de la antigua fábrica de Cruzcampo, en Sevilla, tendrán un uso que poco tiene que ver con el que les dio nombre: 180 apartamentos destinados a estancias de media duración. El activo lo operará Líbere Hospitality Group (LHG) y su entrega está prevista para 2029.
Detrás del proyecto están Santander Alternative Investments, la plataforma de inversión alternativa de Banco Santander, y Metrovacesa. Ambas firmaron un acuerdo para desarrollar dos activos de Alojamiento Flexible en España —el de Sevilla y otro en Valencia— que suman 347 unidades residenciales y 52,5 millones de euros de inversión conjunta. Metrovacesa actuará como promotor delegado: asumirá la gestión urbanística, el diseño, la obtención de licencias y la ejecución de ambos desarrollos.
La elección del emplazamiento tiene lógica de producto. Cruz del Campo es uno de los ámbitos de regeneración urbana más relevantes de Sevilla, llamado a convertirse en un polo residencial, comercial y de servicios. Suelo en transformación, conectividad y una demanda profesional sin producto específico al que acudir: la combinación que el segmento lleva tiempo buscando y que rara vez encuentra en el centro consolidado de las ciudades.
Para Líbere es el tercer activo de este tipo, tras los proyectos de Las Mercedes y Valdemarín, ambos en Madrid. La compañía supera las 2.300 unidades en cartera y opera en seis mercados europeos: España, Portugal, Italia, Francia, Reino Unido y Grecia. La línea no sustituye a su actividad en apartamentos turísticos y alojamiento urbano de corta y media estancia, sino que la complementa.
El movimiento llega a un segmento que ha dejado atrás la fase experimental. Diversos estudios estiman que el Alojamiento Flexible puede captar más de 1.500 millones de euros de inversión en España hasta 2028, empujado por una demanda —profesionales desplazados, trabajadores remotos, estancias de varios meses— que ni el hotel ni el alquiler tradicional resuelven bien.
Lo que distingue a esta operación no es su tamaño, sino cómo está montada: capital institucional que aporta el balance, promotor que asume el riesgo urbanístico y operador especializado que responde de que el activo funcione el día que abre. Ese reparto de papeles es el que está permitiendo al Alojamiento Flexible crecer en España con una disciplina que no tuvo en su primera etapa. Queda el calendario: entre el anuncio y la entrega median cuatro años, plazo suficiente para que cambien los tipos de interés, la regulación municipal de la media estancia y el propio perfil de quien va a vivir ahí.