El sector extrahotelero español ha demostrado una vez más su robustez y capacidad de adaptación, cerrando el mes de mayo con cifras que reafirman su crecimiento. Impulsando este dinamismo, los apartamentos turísticos y el turismo rural se han posicionado como los grandes líderes, consolidando el Alojamiento Flexible como un pilar fundamental en la estrategia turística del país.
Mayo de 2025 registró un impresionante aumento del 10,6% en el número de pernoctaciones en alojamientos extrahoteleros en comparación con el mismo mes del año anterior. Este crecimiento es aún más significativo al superar en un 17,5% los niveles prepandemia de mayo de 2019, demostrando una recuperación y expansión sostenidas.
Desglosando el desempeño, los apartamentos turísticos brillaron con un incremento del 13,2% en pernoctaciones interanual, y un notable 23,1% por encima de los datos de 2019. Este auge se debe, en parte, a la demanda de viajeros residentes en España, que aportaron casi el 40% del total de las pernoctaciones en este segmento, aunque los no residentes siguen siendo mayoría, con el 60,4%. En mayo, las pernoctaciones de turistas extranjeros en apartamentos crecieron un 10,6% anual.
El turismo rural también experimentó un repunte significativo, con un aumento del 10,3% en pernoctaciones respecto a mayo de 2024. Este segmento atrae principalmente a viajeros residentes, que representaron el 76,1% del total, evidenciando el interés nacional por la desconexión y la naturaleza.
Otros tipos de Alojamiento Flexible también mostraron un buen desempeño: los campings vieron crecer sus pernoctaciones un 7,8% en mayo de 2025, con un fuerte impulso de los viajeros extranjeros que aportaron casi el 60% del total. Los albergues, por su parte, registraron un crecimiento del 5%.
Las regiones más beneficiadas por este dinamismo en el Alojamiento Flexible fueron Canarias en apartamentos turísticos, concentrando el 27,7% de las pernoctaciones y una ocupación del 86,9% de las plazas ofertadas. En el turismo rural, Castilla y León fue el destino preferido, con un notable 18,1% de las pernoctaciones y un crecimiento anual del 30,7%.
Estos datos no solo reflejan la vitalidad del sector extrahotelero, sino también la creciente tendencia a la desestacionalización del turismo. La demanda se distribuye más allá de los meses de temporada alta, y el Alojamiento Flexible juega un papel crucial en esta diversificación, ofreciendo opciones para diferentes perfiles de viajeros y contribuyendo a la distribución territorial de los beneficios turísticos. La capacidad de adaptación y la diversidad de la oferta extrahotelera son, sin duda, pilares estratégicos para el futuro del turismo en España.