El mercado de la inversión inmobiliaria en España, especialmente en lo que respecta al Alojamiento Flexible, está viviendo un momento de contrastes. Si bien el año 2024 fue testigo de un incremento notable en las incorporaciones de Socimis al mercado bursátil, con 31 nuevos estrenos, el panorama para 2025 se presenta con incertidumbre, especialmente para aquellas Socimis con inversiones en el sector residencial.
Esta inquietud surge ante la posibilidad de cambios legislativos que podrían afectar las ventajas fiscales de estas entidades si el Gobierno sigue adelante con las advertencias realizadas a principios de año. Aunque las grandes Socimis sin activos residenciales no parecen ser el foco principal, la amenaza planea sobre aquellas que gestionan viviendas destinadas al alquiler. Datos del informe de Abbaco Markets revelan que un 30% de las Socimis en España se centran exclusivamente en el Alojamiento Flexible residencial, superando a otras categorías como el comercio o las oficinas. De hecho, de las 31 Socimis que iniciaron su cotización en 2024, nueve tenían como principal actividad el alquiler de viviendas.
La seguridad jurídica se erige como un factor crucial para las Socimis, dada su naturaleza de empresas cotizadas que requieren procesos complejos y costosos para su salida a Bolsa. La incertidumbre actual está frenando la creación de nuevas Socimis y generando preocupación entre las ya existentes que deben cumplir el requisito de cotizar en un plazo de dos años desde su constitución. Expertos advierten que una fiscalidad menos favorable para las Socimis en el ámbito residencial podría colocar a España en una posición de desventaja frente a otros países europeos con figuras similares a los REITs. Esta situación podría influir tanto en inversores nacionales como internacionales a la hora de decidir dónde destinar su capital.
A pesar de la incertidumbre, el mercado de Socimis en España muestra dinamismo. Un número creciente de Socimis de menor tamaño ha comenzado a cotizar en los últimos años, lo que está diversificando el mercado del alquiler y ampliando el perfil de los propietarios, al mismo tiempo que aporta mayor transparencia y profesionalización. Esta tendencia se explica por la mayor accesibilidad derivada de la competencia entre los mercados, con una reducción en los requisitos y costes asociados a la admisión y mantenimiento en los mercados bursátiles.
En 2024 se produjo un boom de estrenos en Bolsa, con 31 Socimis, principalmente en mercados con menores exigencias de capital flotante, como BME Scaleup y Portfolio Stock Exchange. Si bien la capitalización total de las 144 Socimis cotizadas a cierre del pasado año era de 25.560 millones de euros, aún se encuentra por debajo de los REITs de otros países. No obstante, la incorporación de Socimis con capitalizaciones bursátiles cada vez menores, incluso inferiores a 20 millones de euros en el 55% de las incorporaciones de 2024, refleja una mayor democratización del acceso al mercado.
Ejemplos recientes como Almond Core Centre, especializada en la compra, reforma y alquiler de vivienda granular, o Student Property Income, enfocada en residencias de estudiantes, ambos estrenados en 2025, demuestran que el interés por el Alojamiento Flexible a través de la figura de las Socimis sigue presente. Sin embargo, la evolución de estos y futuros proyectos dependerá en gran medida de la claridad y estabilidad del marco regulatorio en el futuro cercano. La incertidumbre legislativa actual supone un freno para el crecimiento del Alojamiento Flexible a través de este vehículo de inversión, a la espera de definiciones que permitan a los inversores tomar decisiones con mayor seguridad jurídica.