La ciudad de Barcelona, uno de los epicentros del debate sobre la regulación del Flexible Accommodation, ha intensificado su ofensiva contra la oferta ilegal. En una de las mayores acciones de este tipo hasta la fecha, Airbnb ha procedido a la retirada de 2.479 anuncios a petición del Ayuntamiento, marcando un hito en la colaboración entre la administración y la plataforma.
Estos anuncios correspondían a viviendas que, según las inspecciones municipales, estaban operando como alojamientos turísticos sin la preceptiva licencia o incumpliendo las normativas vigentes. La acción se enmarca en la estrategia del consistorio de «tolerancia cero» con la actividad ilegal, que busca no solo garantizar la legalidad, sino también mitigar el impacto del turismo en el mercado residencial y la convivencia vecinal.
Esta retirada masiva de anuncios es el resultado de un trabajo coordinado. El Ayuntamiento, a través de sus equipos de inspección, identifica las viviendas que operan de forma irregular y, posteriormente, requiere a las plataformas su eliminación inmediata. La colaboración de Airbnb en este proceso es fundamental para la efectividad de la medida, ya que impide que estos inmuebles sigan siendo accesibles al público.
Este movimiento se produce en un contexto de máxima tensión regulatoria en Barcelona, con el plan municipal de eliminar todas las licencias de pisos turísticos para noviembre de 2028. La retirada de estos casi 2.500 anuncios es un paso más en esa dirección, focalizado en la erradicación de la oferta que ya opera al margen de la ley.
La lucha contra el Flexible Accommodation ilegal es una prioridad para el Ayuntamiento, que busca reequilibrar el modelo turístico de la ciudad, proteger el derecho a la vivienda y asegurar que la actividad económica se desarrolle dentro de un marco de legalidad y transparencia. Esta acción coordinada con Airbnb es una clara señal de que la presión sobre la oferta no regulada seguirá intensificándose en los próximos meses.