El mercado inmobiliario español está experimentando una ola inversora significativa en el sector de las residencias de estudiantes, lo que podemos interpretar como un claro indicador del creciente interés en modelos de alojamiento flexible. En los últimos meses, importantes fondos y gestoras han inyectado más de 2.000 millones de euros en este tipo de activos, ya sea a través de operaciones cerradas o en curso.
Esta tendencia se evidencia en movimientos estratégicos como la entrada del fondo noruego de pensiones (Norges Bank Investment Management – Nbim), que ha adquirido una participación del 40% en AXA Lifestyle Housing por 240 millones de euros. Esta plataforma, que opera bajo el nombre de The Boost Society (anteriormente Grupo Kley) y tiene presencia en España y Francia, alcanza un valor de 1.300 millones de euros, incluyendo deuda, con una proyección de crecimiento hasta los 3.000 millones en 2031.
Otro actor relevante es el fondo de Singapur GIC, que, junto con Azora, adquirió una cartera de 12 residencias de estudiantes a EQT por 450 millones de euros, lanzando además una nueva marca de gestión llamada Stephouse. Esta cartera tiene sus raíces en una sociedad conjunta previa entre EQT y Grupo Moraval.
Precisamente, Grupo Moraval también está apostando por el alojamiento flexible a través de una joint venture con Ares Management, con una inversión de 300 millones de euros. Su proyecto ya cuenta con una residencia de estudiantes en Vicálvaro (Madrid) bajo la marca Nodis y tiene planes de expansión en Madrid, Barcelona, Bilbao, Sevilla y Málaga, incluyendo tanto residencias de estudiantes como flex living.
Otros inversores de peso que se suman a esta tendencia son Ardian y Rockfield, quienes han realizado su primera operación en España con la adquisición de un activo en el distrito 22@ por unos 75 millones de euros, considerando a España como una plaza prioritaria para su crecimiento paneuropeo.
Es importante destacar que esta nueva oleada de inversión coincide con el proceso de venta de Livensa Living de Brookfield, valorada en 1.300 millones de euros, por la que han mostrado interés numerosos fondos como Azora (junto a GIC), AXA, CPPIB, Greystar, KKR, Hines, Plenium Partners, Nuveen, Ardian y Rockfield.
Inversores ya establecidos en el mercado español de residencias de estudiantes, como el fondo holandés de pensiones PGGM (propietario de Resa), también continúan apostando por el sector, anunciando un nuevo plan estratégico con una inversión de 200 millones de euros. Asimismo, Stoneshield Capital, a través de su plataforma Student Property Income, salió a cotizar en el Euronext de París con más de 8.000 plazas bajo gestión.
En definitiva, la fuerte inversión en residencias de estudiantes en España no solo dinamiza el mercado inmobiliario, sino que también refleja una creciente demanda de opciones de alojamiento flexibles y adaptadas a las necesidades de la población estudiantil, lo que consolida este sector como un componente clave del panorama del alojamiento flexible en el país.