La entrada en vigor del Plan Reside de Madrid ha generado un intenso debate, focalizado en gran medida en las nuevas regulaciones para el Alojamiento Flexible. Sin embargo, una lectura más profunda de la normativa revela que su alcance va mucho más allá, presentándose como una herramienta estratégica para la reactivación y regeneración de la ciudad.
El verdadero valor del Plan Reside podría no estar en lo que restringe, sino en lo que habilita. La normativa introduce una serie de incentivos y flexibilidades urbanísticas que abren la puerta a la transformación de un parque de edificios que, en muchos casos, se ha quedado obsoleto. Esto incluye:
- Conversión de oficinas a residencial: El plan facilita la transformación de edificios de oficinas vacíos o infrautilizados en viviendas, ofreciendo una solución tanto a la vacancia de espacios terciarios como a la escasez de oferta residencial.
- Rehabilitación de dotacionales privados: Se abre la posibilidad de reconvertir equipamientos dotacionales privados sin uso en vivienda asequible y/o coliving. Esto no solo aporta nueva oferta de vivienda, sino que da una segunda vida a edificios que, de otro modo, podrían caer en el abandono.
- Flexibilización de usos: La normativa permite una mayor flexibilidad en la combinación de usos (residencial, comercial, hotelero) en determinadas zonas, fomentando la creación de barrios más dinámicos y con una mayor diversidad de servicios.
Esta visión del Plan Reside como una herramienta de regeneración urbana es fundamental. En lugar de limitarse a una «guerra» contra el Alojamiento Flexible, el plan ofrece un marco para repensar la ciudad, adaptándola a las nuevas realidades económicas y sociales. Es una oportunidad para:
- Incrementar el parque de vivienda: Especialmente en el segmento de alquiler asequible, una de las mayores demandas de la ciudad.
- Mejorar la sostenibilidad: La rehabilitación de edificios existentes es una estrategia mucho más sostenible que la nueva construcción, reduciendo la huella de carbono y el consumo de recursos.
- Crear una ciudad más equilibrada: Al fomentar una mezcla de usos y atraer nueva población a zonas que estaban perdiendo su carácter residencial, se puede revitalizar el tejido urbano y comercial.
El éxito del Plan Reside dependerá de la capacidad de todos los actores –administración, inversores, promotores y ciudadanos– para aprovechar estas oportunidades. El debate no debería centrarse únicamente en las restricciones al Alojamiento Flexible, sino en cómo utilizar las herramientas que el plan ofrece para construir una Madrid más resiliente, sostenible y adaptada a las necesidades del siglo XXI.