Un edificio de 1.086 metros cuadrados en el número 262 de la calle de Alcalá será el primer activo de Alojamiento Flexible de SilverPine Property Investors en Madrid. La plataforma ha firmado su compra a la gestora Redentum Partners para levantar 25 unidades —estudios y apartamentos de uno y dos dormitorios, con terrazas privadas en las plantas superiores— y dos locales comerciales en la planta baja. La entrega está prevista para el tercer trimestre de 2027.
La dirección explica buena parte de la operación. La calle de Alcalá conecta directamente con el centro histórico, con Las Ventas, con Ifema y con el aeropuerto de Barajas a través del corredor de la A2, una combinación que atrae visitantes de ocio y de negocio durante todo el año. A eso se suma Ventas Park, el proyecto municipal que cubrirá un tramo de la M30 con una zona verde y coserá el barrio de Salamanca con Ciudad Lineal. Su finalización está prevista para el mismo trimestre que la del edificio, de modo que el activo abrirá con el entorno ya transformado.
La compra es el arranque de un plan mayor. La compañía calcula que sus adquisiciones de edificios completos de uso terciario en ubicaciones consolidadas superarán los 50 millones de euros en los próximos meses. Su lectura de la plaza es explícita: Madrid ofrece hoy una combinación de «demanda turística estructural insatisfecha, regulación favorable y precios de entrada todavía atractivos frente a otras capitales europeas».
Los datos que maneja acompañan esa tesis. La Comunidad de Madrid superó los nueve millones de visitantes en 2025, el gasto turístico en España creció un 6,7% hasta abril respecto al ejercicio anterior y el gasto medio por turista alcanzó los 1.392 euros. Son cifras que apuntan menos a volumen y más a lo que de verdad sostiene un activo de estancias medias: desestacionalización, turismo de largo radio y capacidad de crecer vía precio.
SilverPine, especializada en los segmentos living y hospitality en Iberia, estudia además operaciones de reconversión y desarrollo en Valencia, Alicante, Málaga, Sevilla, Bilbao y San Sebastián. En diciembre de 2025 participó junto a Arab Bank Switzerland en la compra por 85 millones de euros de dos edificios de oficinas en el centro de Lisboa para convertirlos en un hotel de cinco estrellas con branded residences. En esta operación han asesorado Knight Frank, Baker McKenzie y Arcadis.
Lo interesante del movimiento es la vía de entrada. Comprar terciario consolidado y reconvertirlo evita la pelea por el suelo residencial, el frente donde el Alojamiento Flexible acumula más fricción política, y permite hacerse con el edificio entero, que es la condición para operar con estándares homogéneos. La contrapartida está en el calendario: dos años hasta la apertura son tiempo de sobra para que cambie el marco normativo que hoy la compañía describe como favorable. Quien compre bien y ejecute rápido llegará antes de que se estreche la ventana.