Málaga y Valencia figuran entre los destinos de una operación financiera de 180 millones de euros cerrada por Edgar Suites. La operadora francesa de apartahoteles de alta gama ha obtenido el respaldo de Crédit Agricole CIB, BNP Paribas y Société Générale en una estructura de deuda sénior con vencimiento en 2031, garantizada por diez activos inmobiliarios —siete en Francia y tres en España— con una capacidad equivalente a más de 800 habitaciones de hotel.
La compañía, fundada en 2016 y dirigida por Xavier O’Quin y Grégoire Benoit, combina los papeles de inversora, promotora y operadora para controlar toda la cadena de valor inmobiliaria. Su cartera actual reúne 28 residencias entre establecimientos en funcionamiento y proyectos en desarrollo, con unas 1.500 habitaciones, y opera en once ciudades francesas: París, Lille, Burdeos, Niza o Cannes, entre otras.
España entró en el mapa el año pasado, cuando la firma inició su expansión internacional con cuatro adquisiciones en Valencia y Málaga. Ahora los fondos servirán para refinanciar la cartera en explotación y para levantar nuevos proyectos en esas dos ciudades, además de la región de París y la Costa Azul. El grupo estudia también otras oportunidades en el sur de Europa y aspira a alcanzar las 4.000 habitaciones en explotación y desarrollo antes de 2030.
Más allá del importe, la lectura que hace la propia compañía apunta a otro sitio. Cyrille Fromentin, director financiero de Edgar Suites, sostiene que la operación «refleja nuestra fortaleza y nos proporciona los recursos necesarios para continuar nuestra expansión en Europa. Es el reconocimiento al trabajo realizado y confirma el carácter institucional de esta nueva clase de activos».
La trayectoria acompaña ese argumento. Desde su ronda de 104 millones de euros en 2021, liderada por la gestora Proprium Capital Partners, Edgar Suites ha realizado adquisiciones por más de 330 millones en cuatro años, incorporando once residencias en propiedad y cerca de 900 habitaciones. La compañía prevé cerrar 2026 con una facturación próxima a los 30 millones de euros tras crecer a un ritmo medio superior al 35% anual en los tres últimos ejercicios. En la estructuración han intervenido Eastdil Secured como asesor financiero, Archers y Arsene Taxand en Francia, Pérez-Llorca en España y CBRE en la valoración de los activos.
El dato que importa para el sector no es la cifra, sino quién la presta y contra qué. Que tres bancos sénior europeos acepten financiar una cartera de apartahoteles con el propio activo como garantía significa que el Alojamiento Flexible ha dejado de tratarse como una rareza operativa para valorarse con los mismos criterios que una cartera hotelera u oficinas. Es la diferencia entre crecer con capital paciente y crecer con deuda bancaria ordinaria, y marca el paso al que pueden aspirar los operadores españoles del segmento en los próximos ejercicios.