Avior Capital, junto a Juan José López-Ibor de Alcocer y Rafael Iglesias Puertas, ha comprado siete activos a Urbas —que operaba en residencias de mayores y senior living a través de Fortia— por 50 millones de euros. Suman más de 750 camas ya en funcionamiento y pasan a integrarse en una plataforma de nueva creación, Humanis Care, orientada al desarrollo, la compra y la gestión de activos sociosanitarios: residencias, centros de día y senior living.
Los dos socios que acompañan al fondo llegan de Fortia Healthcare, y el equipo de Avior procede de las gestoras internacionales Bridgepoint y Rhone Capital. La operación ha movilizado un banco de asesores considerable —Bestinver Securities, Colliers, BDO, KPMG España, Gesvalt y Cuatrecasas—, lo que da idea de que no se plantea como una compra aislada. En junio, la firma ya había lanzado un fondo de capital riesgo para invertir en activos existentes y en desarrollos de nueva planta en el cuidado de mayores, con un compromiso mínimo de 100.000 euros por inversor.
La tesis está en la fragmentación, y las cifras que maneja el propio grupo la explican mejor que cualquier declaración. España cuenta con unas 400.000 plazas residenciales repartidas en más de 5.500 centros. Los diez mayores operadores del país concentran apenas alrededor del 20% de la capacidad, y conviven con más de 2.500 independientes. Es un sector atomizado, y ahí es donde una plataforma con músculo financiero puede aportar escala, profesionalización y ahorro de costes.
El otro motor es demográfico y tiene números igual de claros. La referencia que maneja el mercado son 50 camas asistenciales por cada 1.000 personas mayores de 65 años; por debajo de ese umbral se considera que la oferta es insuficiente. España está en 41,4. Por encima quedan Francia, con 45,6, y Alemania, con 52,7; por debajo, Italia, con 21,2, y muy cerca el Reino Unido, con 40,9. Mantener la cobertura actual conforme envejece la población exigiría incorporar más de 150.000 plazas nuevas.
La escala europea del desfase es la que atrae al capital: se estima que en 2040 faltarán 1,6 millones de camas en Europa, frente a los cerca de cuatro millones existentes, lo que requeriría una inversión de entre 130.000 y 200.000 millones de euros.
Conviene, eso sí, no confundir este movimiento con el Alojamiento Flexible, aunque ambos se agrupen a menudo bajo la etiqueta del living. Lo que compra Avior es producto sociosanitario: plazas con atención, personal cualificado y una regulación sanitaria que no tiene nada que ver con la de un apartamento con servicios. Hace dos semanas contábamos aquí que los mayores de cincuenta están entrando en el Alojamiento Flexible corriente en lugar de en el senior living, precisamente porque buscan independencia y no cuidados.
Son, por tanto, dos negocios distintos que responden a dos momentos vitales distintos, y la confusión entre ambos no es inocua: un operador que crea estar entrando en el segundo cuando en realidad entra en el primero se encuentra con licencias, ratios de personal y responsabilidades que no había presupuestado. Lo que sí comparten es el diagnóstico de fondo, y es el que interesa retener: en los dos casos, el capital institucional ha detectado un mercado fragmentado, con oferta insuficiente y demografía a favor. La diferencia está en qué se le pide al edificio y a quien lo gestiona.