España recibió 80,5 millones de turistas internacionales en los nueve primeros meses del año, un 5,2% más que en 2025, y se dejaron 114.380 millones de euros, un 8% más, según los datos del INE. Las dos cifras son máximos históricos. Solo en septiembre llegaron 10,1 millones de visitantes (+4,2%) con un desembolso de 14.488 millones (+8,1%).
La comparación entre esas dos velocidades es lo que conviene retener: el dinero crece tres puntos por encima de las llegadas. Y el detalle que lo explica está dos líneas más abajo en la nota del INE. El gasto medio diario subió un 4%, hasta 212 euros, mientras la duración media del viaje bajaba un 0,4%, hasta 6,8 días. Se gasta más por jornada en estancias algo más cortas.
Esa tendencia no es nueva aquí. Ayer contábamos que la estancia media del turismo extrahotelero andaluz se había acortado de 3,65 a 3,51 noches con más viajeros que el año pasado. Son dos estadísticas distintas y no se suman, pero apuntan a lo mismo: el visitante entra y sale más rápido. Para cualquier alojamiento, eso significa más limpiezas, más entradas y salidas y más coste por euro facturado, que es precisamente la ecuación que el Alojamiento Flexible intenta esquivar jugando a la estancia larga.
Por mercados emisores manda el Reino Unido, con cerca de 16,2 millones de turistas (+5,6%) y el 17,5% de todo el gasto acumulado. Le siguen Francia, con 10,3 millones (+1,1%), y Alemania, con 9,5 millones, el único de los tres grandes que retrocede, un 0,4%. En gasto, el podio lo completan Alemania (11,3%) y Francia (8,5%).
El reparto por destinos mantiene el orden conocido: Cataluña encabeza el acumulado con 16,4 millones de turistas y el 18,9% del gasto, seguida de Baleares (14 millones y el 17%) y Andalucía (12,6 millones), con Canarias tercera en gasto (15,8%). En el mes de septiembre, sin embargo, Baleares pasa al frente con 2,18 millones de visitantes, el 21,6% del total, y 3.107 millones desembolsados.
Hay un contraste que merece subrayarse, y los dos datos vienen de la misma fuente. En septiembre, los turistas alojados en establecimientos hoteleros crecieron un 7,4%, con un gasto un 9,8% mayor. En ese mismo mes, las pernoctaciones extrahoteleras del conjunto de España caían un 1,5%. El hotel ganó la temporada; el alojamiento alternativo solo creció donde la demanda internacional tiró con fuerza, como en Andalucía.
Completan la foto dos datos de comportamiento: más de 7,3 millones de viajeros llegaron en septiembre sin paquete turístico, con 10.589 millones de gasto, y el ocio concentró el 87,6% del desembolso mensual frente a los 698 millones del viaje de negocios. El visitante que organiza su propio viaje sigue siendo mayoría, y es el que decide alojamiento sin intermediario. Ahí se juegan la plaza los operadores, no en los récords.