Eurofund prepara sus primeros complejos de Senior Living en España sobre dos suelos de la Costa del Sol, uno todavía pendiente de planeamiento y otro con las licencias ya solicitadas. Lo cuenta su consejero delegado, Ion Saralegui, en una entrevista con EjePrime: «Vemos muchas sinergias y una oportunidad muy grande para el senior en España, al igual que para el coliving en Reino Unido».
La compañía, fundada en 1994 y presente en España, Portugal, Reino Unido, Alemania e Italia, gestiona más de 1.900 millones de euros en activos, sobre todo centros comerciales, y ha abierto su rama residencial con dos enseñas: Tribu para el coliving y Luana para el producto sénior. En Reino Unido acaba de comprar un activo de coliving en Kingston, al suroeste de Londres, y quiere más.
Lo interesante es de dónde saca la tesis. «Casi todos los negocios de real estate son hoy de hospitality (…) porque se trata de desarrollar o comprar activos en los que la gente quiera estar, quiera pasar tiempo», sostiene Saralegui, que llama guests a los visitantes de sus centros comerciales. De ahí concluye que gestionar un coliving, un edificio de Alojamiento Flexible o una residencia para mayores se parece mucho entre sí, y también a un centro comercial, porque en todos los casos de lo que se trata es de convivir en comunidad.
El perfil que busca está acotado a propósito. En España apuntan a estancias largas de personas no dependientes, sin aparatos ni personal médico: «No queremos vernos en la obligación de abordar un modelo de gestión más complejo con (…) profesionales médicos que no conocemos y no es nuestro negocio». Tampoco quieren el extremo alto ni el bajo del mercado, sino una relación calidad-precio defendible para un poder adquisitivo intermedio. Es, en el fondo, la misma decisión que toma un operador de alojamiento temporal cuando fija su tique.
La parte menos épica de la entrevista es la más reveladora: «Con los dos suelos de la Costa del Sol llevamos tres años trabajando. El planeamiento y la promoción en España son caminos tortuosos». Y añade un matiz que conviene oír, porque suele faltar en este debate: «Promover o modificar el uso de un terreno no es más sencillo en Italia, Alemania o Reino Unido que aquí, honestamente».
Con esta ya son cuatro las voces que en un mes apuntan al mismo sitio. Momentum aseguraba que no dejaremos de hablar de sénior en cincuenta años, Activum reserva a ese segmento el 10% de su plan y Avior compró 750 camas con ese destino. Ahora un gestor de centros comerciales con casi 2.000 millones bajo gestión se suma con dos suelos en Málaga.
Y es ahí donde el caso de Eurofund dice algo que no dicen los demás. Su rotación habitual de cartera es de cuatro o cinco años: compran, transforman y venden. Aplicar ese reloj a un producto sénior, donde el residente firma pensando en quedarse muchos años, obliga a que la transformación esté terminada antes de que el primer inquilino se instale. En un centro comercial, un plan a medias se nota en la cuenta de resultados; en la casa de alguien que no se va a mudar, se nota en su vida.